El pulso de la actualidad, congelado en instantes que ya forman parte de la memoria colectiva, se abre paso desde este lunes en las paredes del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy. Allí, donde la imagen se convierte en relato, la ciudad acoge la exposición del VI Premio Nacional de Fotoperiodismo Carlos Gallego, una cita que no solo reconoce el talento contemporáneo, sino que también honra la huella imborrable de uno de los grandes referentes del periodismo gráfico regional.
El acto de entrega de premios, presidido por la alcaldesa Noelia Arroyo, ha reunido a profesionales, instituciones y voces del ámbito de la comunicación en torno a una disciplina que sigue siendo esencial para entender el mundo. En su intervención, la regidora subrayó el valor del fotoperiodismo como testimonio del tiempo, recordando que aquellas imágenes que en su día narraron la actualidad hoy constituyen un legado visual imprescindible, marcado por el rigor, la honestidad y la sensibilidad.
Entre los galardonados de esta sexta edición destacan nombres que representan distintas miradas y territorios. José M. Moya Casares, conocido como “Chema Moya”, se alzó con el premio en Información General y Política por su obra “Apagón”, una imagen que remite a uno de los episodios más impactantes del último año. En Deportes, el reconocimiento fue para José Luis Ros Caval; en Cultura y Espectáculos, para Marc Asensio Clupés; y en la categoría Región de Murcia, Vicente Vicens Pérez fue premiado por su obra “ZEUS 4”. Cuatro enfoques distintos que, sin embargo, comparten una misma esencia: capturar la realidad con precisión y significado.
El evento también contó con la presencia del consejero de Presidencia, Marcos Ortuño, quien destacó el papel del fotoperiodismo como pilar en una sociedad democrática, no solo por su capacidad informativa, sino también por su dimensión artística. En esa doble vertiente reside la fortaleza de un certamen que, año tras año, continúa consolidándose como referencia en el panorama nacional.
La exposición, que podrá visitarse hasta el 17 de mayo, reúne una cuidada selección de imágenes procedentes de más de un centenar de trabajos presentados por una treintena de profesionales. En ellas conviven la intensidad de un apagón energético, la solemnidad de la Semana Santa, la emoción del deporte o la energía de los conciertos. Escenas diversas que, juntas, construyen un mosaico de la realidad reciente.
Con el respaldo del Ayuntamiento de Cartagena y el Gobierno regional, y la colaboración de entidades como Repsol y El Pozo Alimentación, esta muestra se enmarca en una clara apuesta institucional por la cultura visual, reforzada por iniciativas como la reciente edición de FotoFest Cartagena. Así, la ciudad reafirma su compromiso con una disciplina que no solo informa, sino que también emociona, interpela y permanece.











