La ciudad de Cartagena vuelve a mirar al cine como espejo de la realidad. Esta vez lo hace de la mano de la filmoteca autonómica de la Región de Murcia, que despliega un nuevo ciclo trimestral en la Fundación Mediterráneo donde cada jueves, a las 18:30 horas, las historias saltarán a la pantalla con entrada libre hasta completar aforo. Un plan cultural que no solo invita a sentarse, sino también a pensar.
El arranque no puede ser más contundente. Este jueves 16 de abril, la programación se abre con Sangre y oro, del director iraní Jafar Panahi. Estrenada en 2003, la película es una mirada directa, incómoda y necesaria sobre la desigualdad social en Teherán. Un golpe de realidad que marca el tono de lo que vendrá después.
A partir del 23 de abril comienza a latir con fuerza el eje central del ciclo, “Cine y Trabajo”, impulsado en colaboración con Comisiones Obreras Región de Murcia. La primera propuesta será Chavalas, de Carol Rodríguez Colás, una historia cercana que conecta con las aspiraciones, frustraciones y vínculos personales de toda una generación.
El mes de abril se cerrará el día 30 con una sesión especial en colaboración con la Peña Flamenca Antonio Piñana, donde se proyectará Antonio, el bailarín de España, dirigida por Paco Ortiz. Una pieza que enlaza el cine con la memoria cultural y artística.
Mayo llegará cargado de miradas diversas. Desde Subsuelo, de Fernando Franco, hasta la emblemática La colmena, de Mario Camus, pasando por el retrato documental Andy Warhol: American Dream, de Lubomir Slivka, y la aclamada Pride, de Matthew Warchus. Cuatro jueves, cuatro formas de entender el trabajo, la identidad y la lucha colectiva.
El calendario avanzará hacia junio con un doble hilo conductor. Por un lado, el recuerdo a una figura imprescindible del cine español como Paco Rabal, en el centenario de su nacimiento. En ese marco se proyectarán La Lola se va a los puertos, de Josefina Molina, y ¡Átame!, del siempre provocador Pedro Almodóvar. Por otro, el ciclo “Cine y Trabajo” continuará con No estás sola: La lucha contra la Manada, de Almudena Carracedo, una obra que pone el foco en la justicia, la sociedad y el cambio.
Así, Cartagena se convierte durante semanas en un punto de encuentro entre cine y conciencia, donde cada proyección es también una conversación abierta. Una butaca, una historia y una ciudad que, jueves tras jueves, vuelve a demostrarse a sí misma que la cultura sigue siendo uno de sus motores más vivos.












