El pulso de una temporada se mide en los momentos decisivos, en la constancia silenciosa de los entrenamientos y en la capacidad de un club para crecer sin perder su identidad. En ese equilibrio se encuentra el Club Playas de Cartagena, que avanza con paso firme en un curso deportivo que ya puede calificarse como sobresaliente.
La entidad cartagenera ha logrado consolidarse en todas sus categorías, combinando resultados inmediatos con una prometedora proyección de futuro. La cantera vuelve a ser uno de sus grandes pilares, con equipos que no solo compiten, sino que marcan diferencias. El alevín masculino, el infantil masculino, el cadete masculino y el cadete femenino han certificado su presencia en los playoffs, reflejando el trabajo de base que sostiene al club y anticipa nuevas alegrías.
A ese impulso se suma el dominio en categorías superiores de formación. El juvenil femenino, el junior masculino y el junior femenino han conquistado sus respectivos campeonatos regionales, confirmando el excelente nivel competitivo del club. Estos títulos no solo tienen valor en sí mismos, sino que abren la puerta al Campeonato de España, donde el nombre de Cartagena volverá a medirse con los mejores. En el caso del juvenil femenino, el reconocimiento individual también ha tenido acento propio con Daniela Ingles, capitana del equipo, distinguida como MVP de las finales.
En categoría nacional, el rendimiento mantiene la misma línea de ambición. Tanto el equipo femenino como el masculino de Segunda Nacional afrontan ahora el desafío de los playoffs de ascenso, una oportunidad para dar un salto de categoría que premie el trabajo realizado durante toda la temporada. Por su parte, el conjunto de Primera Nacional ha cerrado su participación entre los cuatro mejores, destacando especialmente una segunda vuelta impecable en la que encadenó nueve encuentros consecutivos sin conocer la derrota.
El balance global deja pocas dudas. El Club Playas de Cartagena no solo suma resultados, sino que consolida un modelo basado en el esfuerzo diario, la estabilidad y una clara vocación de crecimiento. Jugadores y jugadoras, cuerpos técnicos, directiva, colaboradores y familias forman una estructura sólida que empuja en la misma dirección. Con ese respaldo, el club no solo celebra lo conseguido, sino que mantiene intacta su mirada hacia metas aún más ambiciosas.











