Cartagena vuelve a demostrar que la educación también puede servirse en plato pequeño. Entre risas, delantales y mucha imaginación, la ciudad ha dado el pistoletazo de salida a la “V Peque Ruta”, una iniciativa que convierte la gastronomía en una herramienta educativa con sabor a futuro. Bajo el lema “Pequeños bocados, grandes historias”, esta propuesta no solo invita a degustar tapas saludables, sino que coloca a los más pequeños en el centro de una experiencia donde aprender y disfrutar van de la mano.
La presentación, celebrada en el CEIP Atalaya, ha reunido a docentes, familias y entidades colaboradoras en un ambiente que reflejaba claramente el espíritu del proyecto: comunidad, implicación y entusiasmo. No es casualidad que este colegio sea el motor de una iniciativa que, año tras año, ha ido creciendo hasta convertirse en un referente de innovación educativa en Cartagena.
Durante los días 25 y 26 de abril, un total de 22 establecimientos hosteleros de la ciudad se sumarán a esta ruta tan especial, ofreciendo tapas infantiles saludables a un precio único. Pero aquí no se trata solo de comer bien. La clave está en el proceso, en todo lo que ocurre antes de que esos pequeños platos lleguen a la mesa. Porque la “Peque Ruta” es, ante todo, un proyecto de aprendizaje-servicio donde los niños y niñas no son espectadores, sino protagonistas activos.
A lo largo del curso escolar, el alumnado ha trabajado en huertos, ha participado en talleres de cocina, ha explorado nuevos sabores y ha reflexionado sobre la importancia de una alimentación equilibrada. Han creado cuentos, canciones, carteles y hasta campañas publicitarias, convirtiéndose en auténticos embajadores de hábitos saludables. Una forma de aprender que trasciende los libros y conecta directamente con la vida cotidiana.
El objetivo es claro: sembrar en la infancia la curiosidad por los alimentos naturales, el respeto por los productos de temporada y el valor de compartir la mesa. Todo ello en un contexto que también fomenta la convivencia, el trabajo en equipo y la conciencia social. Porque en esta ruta caben también la solidaridad, la inclusión y el compromiso con el entorno.
El respaldo del Ayuntamiento de Cartagena, a través de su Área de Educación, junto a la implicación de entidades como la UCAM, asociaciones sociales y centros educativos, refuerza el carácter colectivo de una propuesta que va mucho más allá de un evento puntual. Es un proyecto vivo, que se construye día a día y que tiene como meta algo tan esencial como la salud de las futuras generaciones.
La inauguración oficial tendrá lugar el sábado 25 de abril a las 11:30 horas en la Plaza Juan XXIII, dando inicio a un fin de semana donde las familias están llamadas a recorrer los locales participantes y dejarse sorprender por la creatividad de unas tapas pensadas desde la mirada infantil.
En una sociedad donde los hábitos alimentarios preocupan cada vez más, iniciativas como la “Peque Ruta” ofrecen una respuesta cercana, práctica y, sobre todo, ilusionante. Porque cuando un niño aprende a comer bien, también está aprendiendo a cuidarse, a elegir y a crecer con conciencia. Y eso, sin duda, es el mejor ingrediente de todos.












