Cartagena ya empieza a sentir el rugido del Rock Imperium Festival cuando todavía faltan casi dos meses para que se abran las puertas de una nueva edición que promete volver a convertir a la ciudad en capital europea del rock y el metal. La cita, que se celebrará los días 3, 4 y 5 de julio, avanza a un ritmo de venta que apunta directamente al lleno absoluto y confirma el enorme crecimiento que ha experimentado el evento desde su llegada al municipio.
Las cifras hablan por sí solas. El viernes 3 de julio ya ha alcanzado el 80% del aforo vendido, mientras que el sábado 4 se encuentra prácticamente agotado, rozando el 95% de ocupación. El domingo 5 mantiene también un potente ritmo de venta con otro 80% de entradas despachadas. Todo ello cuando todavía queda margen para la llegada de miles de visitantes nacionales e internacionales que tradicionalmente esperan a las semanas previas para cerrar sus viajes.
La sensación en torno al festival es clara: Cartagena volverá a vivir un fin de semana multitudinario donde hoteles, restaurantes, comercios y locales de ocio se beneficiarán de una de las grandes citas culturales y turísticas del verano. El Rock Imperium no solo ha logrado consolidarse como uno de los festivales más importantes de España dentro de su género, sino que además ha conseguido algo mucho más difícil: integrarse en la propia identidad de la ciudad.
Durante esos días, Cartagena cambia el ritmo. Las camisetas negras llenan las calles, los idiomas se mezclan en terrazas y plazas y el ambiente festivalero invade desde el casco histórico hasta el puerto. La combinación entre música en directo, patrimonio, gastronomía y clima mediterráneo ha convertido al evento en una experiencia completa que cada año suma más seguidores.
Con el respaldo del Ayuntamiento de Cartagena y una proyección internacional cada vez mayor, el festival encara esta nueva edición con la sensación de estar viviendo su momento de máxima madurez. El cartel de “entradas agotadas” parece ya una cuestión de tiempo y todo apunta a que algunas jornadas podrían colgarlo en las próximas semanas.
Para muchos aficionados, la cuenta atrás ya ha comenzado. Cartagena se prepara otra vez para sonar más fuerte que nunca.












