Cartagena volverá a reforzar este verano su apuesta por la accesibilidad en el litoral con una importante novedad: la playa de Levante, en Cabo de Palos, contará por primera vez con servicio municipal de baño asistido. La medida se enmarca dentro de la estrategia del Ayuntamiento para seguir avanzando hacia una ciudad más inclusiva y garantizar que cualquier persona pueda disfrutar del mar en igualdad de condiciones.
El nuevo contrato municipal, que asciende a 48.400 euros IVA incluido, supone un incremento de 12.000 euros respecto al verano pasado y permitirá ampliar el servicio a una cuarta playa del municipio. La concejal de Política Social, Cristina Mora, ha señalado que esta ampliación responde al compromiso adquirido con el colectivo de personas con discapacidad y refuerza el modelo de Cartagena Accesible impulsado por el Gobierno local.
Bajo el lema “Playa para todos”, el dispositivo facilitará el acceso al baño a personas con movilidad reducida o cualquier tipo de discapacidad mediante acompañamiento profesional y el uso de equipamiento adaptado como sillas anfibias, muletas especiales o grúas. El servicio cubrirá todo el proceso, desde la llegada a la playa hasta la entrada y salida del agua.
La iniciativa ha sido diseñada junto a FAMDIF y funcionará este verano en San Ginés de La Azohía, Playa Honda, Puerto Bello y la playa de Levante de Cabo de Palos, que se incorpora por primera vez a la red municipal de baño asistido. Además, el Ayuntamiento adaptará los horarios y calendarios en función de la demanda de cada enclave para reforzar la atención en las playas con mayor afluencia.
Paralelamente, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre también se reforzarán los servicios de accesibilidad en Cala Cortina, El Portús, Entremareas, San Ginés y Mar de Cristal. Estos espacios dispondrán de vestuarios accesibles, flexipasarelas, sillas anfibias y zonas reservadas para personas con movilidad reducida.
Con estas actuaciones, Cartagena alcanza ya las 20 playas accesibles repartidas por el municipio, con mejoras en accesos, plazas de aparcamiento reservadas, zonas de sombra y equipamientos adaptados. El programa municipal de baño asistido atendió el pasado verano a más de medio millar de usuarios y consolida ahora su crecimiento con la incorporación de Cabo de Palos.
La accesibilidad se ha convertido además en uno de los ejes transversales de la política municipal. Cristina Mora ha defendido que el objetivo del Ayuntamiento es que la inclusión esté presente “en cada decisión municipal”, desde playas y parques hasta conciertos, eventos culturales o instalaciones deportivas.
En los últimos años, más de 7.000 personas han participado en actividades relacionadas con discapacidad promovidas por el Ayuntamiento, mientras que cerca de 3.000 alumnos han formado parte de programas de sensibilización desarrollados en centros educativos del municipio. También destacan iniciativas como las escuelas vacacionales inclusivas, la Feria Inclusiones o el primer campus de verano inclusivo impulsado en Cartagena.
La ciudad dispone además de dos cambiadores inclusivos, ubicados en el centro histórico y en el Palacio de Deportes, así como parques infantiles adaptados, lengua de signos en actos públicos, espacios reservados en conciertos y zonas específicas para personas con trastorno del espectro autista.
El trabajo desarrollado en materia de accesibilidad ha convertido a Cartagena en un referente nacional y le ha valido el Premio Reina Letizia de Accesibilidad Universal, otorgado por el Real Patronato sobre Discapacidad. Entre las medidas reconocidas se encuentran la creación de la Oficina Técnica de Accesibilidad, la Unidad de Personas con Discapacidad o el impulso de una ordenanza municipal específica.
Mientras continúa ampliando servicios y recursos, el Ayuntamiento ya trabaja en la elaboración del III Plan Municipal de Discapacidad, con el objetivo de seguir construyendo una Cartagena más accesible, inclusiva y preparada para todos.











