MuDanzas 2026 volverá a llenar de movimiento, emoción y creación contemporánea las plazas y espacios urbanos de Cartagena del 21 al 24 de mayo, consolidándose como una de las grandes citas nacionales dedicadas a la nueva danza y a las artes del movimiento. La ciudad recuperó este festival en 2023, tras más de una década de ausencia, y apenas tres ediciones después vuelve a demostrar que la apuesta cultural del Ayuntamiento no era una moda pasajera, sino una declaración de intenciones para convertir Cartagena en un escenario abierto donde la danza dialogue directamente con la ciudadanía.
La XIV edición del festival girará este año en torno al concepto de la raíz, entendida desde lo cultural, lo emocional y lo personal, un hilo conductor que atravesará todas las propuestas programadas y que conectará tradición, memoria y contemporaneidad. En una escena nacional donde los festivales especializados en danza contemporánea siguen siendo escasos, MuDanzas ha logrado encontrar una identidad propia sacando el movimiento de los teatros para llevarlo al corazón de la ciudad.
El concejal de Cultura, Ignacio Jáudenes, destacó durante la presentación que el festival mantiene intacta la vocación con la que nació: acercar la creación contemporánea al público general y transformar plazas y espacios urbanos en lugares de encuentro entre artistas y espectadores. Una apuesta cultural que, además, reivindica una disciplina artística que habitualmente tiene menos presencia en las grandes programaciones escénicas del país.
El arranque llegará el jueves 21 de mayo en la plaza del Ayuntamiento con ‘Transeúnte’, de la compañía Daniel Rodríguez, una propuesta concebida específicamente para el espacio urbano y que mezcla danza contemporánea, música en directo y canto tradicional gallego desde una mirada moderna y urbana. Sobre el escenario participarán cuatro bailarines junto a los músicos Aida Tarrío, integrante de Tanxugueiras, y Artur Puga, de Mondra.
La jornada más intensa se vivirá el sábado 23 de mayo en la plaza de las Cartagenas del Mundo, donde se sucederán varias piezas de estilos y lenguajes muy distintos. La compañía Marcat Dance presentará ‘Rhythm’, una obra que explora el ritmo como fuerza universal capaz de conectar naturaleza, cuerpo y emoción. También estará presente Otra Danza con ‘Al Punto’, creación dirigida por la coreógrafa Asun Noales, una reflexión sobre el equilibrio, la precisión y la armonía entre cuerpo, tiempo y espacio.
La noche continuará con ‘Liebe’, de Tito Yaya, donde confluyen danza urbana y contemporánea, y finalizará con ‘Ábrego’, de Corpo Liminal, una pieza de enorme potencia visual y emocional inspirada en el viento atlántico que da nombre a la obra y que utiliza el movimiento para reflexionar sobre los desplazamientos, las transformaciones y las fuerzas invisibles que atraviesan los territorios y las personas.
MuDanzas volverá además a reservar un espacio destacado para el talento regional. El domingo 24 de mayo la plaza del Ayuntamiento acogerá ‘Auroro’, de Pablo Egea, dentro de la sección Zona Mu. La pieza toma como punto de partida los cantos tradicionales de auroros del sureste español para reinterpretarlos desde el lenguaje contemporáneo del movimiento, construyendo un diálogo entre tradición, memoria y cuerpo. Ese mismo día podrá verse también ‘52 Blau’, de IXA, una propuesta centrada en la soledad, la necesidad de conexión y la búsqueda de calma en medio del ruido cotidiano.
El festival incluirá además actividades participativas dirigidas a públicos de todas las edades. Entre ellas destaca el taller Contakids, que se celebrará el domingo en el Estudio de Danza Margarita Amante y que estará impartido por Chussa Alcaraz, una experiencia diseñada para fortalecer el vínculo entre adultos y niños a través del movimiento y el juego corporal.
Organizado por el Ayuntamiento de Cartagena con la colaboración del Instituto de las Industrias Culturales de la Región de Murcia y de la Autoridad Portuaria, MuDanzas sigue creciendo como uno de los grandes referentes culturales de la primavera cartagenera y confirma la capacidad de la ciudad para convertirse durante unos días en un gran escenario al aire libre donde la danza contemporánea encuentra su espacio natural entre plazas, patrimonio y público.












