Cartagena llora este domingo la pérdida de Joaquín Barberá Blesa, expresidente de ASTUS y de Plena Inclusión Región de Murcia, fallecido hoy tras toda una vida dedicada a defender los derechos, la dignidad y la autonomía de las personas con discapacidad y de sus familias. Con su marcha desaparece una de esas figuras discretas pero imprescindibles, capaces de transformar la realidad desde el compromiso constante, la cercanía y una voluntad inquebrantable de mejorar la vida de los demás.
La noticia ha causado una profunda conmoción en el ámbito social y asociativo de la ciudad, donde Barberá era mucho más que un referente institucional. Era, para muchas familias, el hombre que abrió puertas cuando apenas existían recursos, el que supo escuchar cuando más hacía falta y el que entendió antes que muchos que la inclusión no podía quedarse en un discurso, sino convertirse en una red real de apoyo durante todas las etapas de la vida.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha trasladado sus condolencias a la familia y a ASTUS, recordando que “hemos perdido a una persona buena, cercana y entregada a los demás”. La regidora ha destacado además que Joaquín Barberá “fue un ejemplo en toda España por su visión para construir una red de protección integral que acompañara a las personas con discapacidad y favoreciera su autonomía”.
Nacido en Murcia el 15 de junio de 1946, de padre cartagenero y madre sevillana, Joaquín Barberá mantuvo siempre un vínculo especial con Cartagena, una relación que terminó sellándose oficialmente en 2024, cuando el Ayuntamiento le concedió el título de Hijo Adoptivo de la ciudad. Aquel reconocimiento simbolizaba más de cuarenta años de entrega silenciosa y trabajo constante por quienes más apoyo necesitaban.
Su historia dentro de ASTUS comenzó en 1981, tras el nacimiento de su hija Isabel. Aquella experiencia personal cambió el rumbo de su vida y lo llevó a implicarse de lleno en la lucha por lograr mejores recursos y oportunidades para las personas con discapacidad intelectual. Cinco años después ya ocupaba la vicepresidencia de la asociación y, con el tiempo, acabaría convirtiéndose en una de las voces más respetadas del movimiento asociativo regional y nacional.
Durante décadas impulsó proyectos pioneros relacionados con la atención temprana, el apoyo familiar, la integración laboral, la formación, las residencias y el empleo protegido. Bajo su impulso, ASTUS creció hasta convertirse en una referencia regional, siempre con una filosofía clara: ofrecer oportunidades reales y acompañar a las personas y a sus familias durante toda su vida.
También presidió el CERMI en la Región de Murcia entre 2007 y 2011 y ejerció como delegado regional de Fundosa Social Consulting, actualmente FSC Inserta, vinculada a Fundación ONCE. Desde todos esos espacios defendió con firmeza la igualdad de oportunidades, el acceso al empleo y la necesidad de construir una sociedad más justa e inclusiva.
Los reconocimientos fueron llegando con el paso de los años, aunque quienes lo conocieron aseguran que nunca buscó protagonismo. En 1996 recibió el Premio Cartagenero del Año y en 2017 ASTUS fue distinguida por la Comunidad Autónoma con el Premio Servicios Distinguidos. Sin embargo, probablemente el homenaje que más emoción le produjo fue el nombramiento como Hijo Adoptivo de Cartagena, una ciudad que terminó reconociendo como propio a quien llevaba décadas trabajando por ella desde el ámbito social.
Con la muerte de Joaquín Barberá desaparece una figura fundamental para entender la evolución de la atención a las personas con discapacidad en Cartagena y en la Región de Murcia. Su legado queda unido para siempre a ASTUS, a Plena Inclusión y a miles de familias que encontraron en él apoyo, impulso y esperanza cuando más lo necesitaban.













