La Puebla ha vuelto a demostrar este fin de semana por qué la patata temprana del Campo de Cartagena es mucho más que un cultivo. Es historia, tradición, esfuerzo y orgullo para una tierra que cada año se reúne para rendir homenaje a uno de sus productos más emblemáticos. La XVII Fiesta de la Patata ha cerrado su fin de semana grande con una notable afluencia de vecinos y visitantes que han llenado las calles de la diputación cartagenera en una cita que ya forma parte del calendario festivo y gastronómico de la comarca.
Tras una intensa programación que arrancó el viernes con el pregón del periodista Alfonso de la Cruz y la coronación de la reina y su corte de honor, la jornada dominical ha servido para poner el broche de oro a unos días en los que la patata ha sido la gran protagonista. Exposiciones de variedades, degustaciones, concursos gastronómicos y propuestas tan singulares como el tradicional lanzamiento de patatas a la olla han vuelto a despertar el interés de quienes se acercaron hasta La Puebla para disfrutar del ambiente festivo.
Entre los asistentes se encontraba la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, que este año ostenta además el título de Embajadora de la Patata 2026. La regidora recorrió el mercadillo artesanal y participó en diversas actividades, compartiendo una jornada marcada por la convivencia y el reconocimiento al trabajo de los agricultores que hacen posible que la patata temprana del Campo de Cartagena siga siendo una referencia dentro y fuera de la Región.
Arroyo destacó el papel que desempeña esta fiesta como escaparate para dar a conocer la calidad del producto local y el esfuerzo que requiere su cultivo. Un reconocimiento que llega en un momento especialmente importante para una celebración que aspira a obtener la declaración de Interés Turístico Regional, un objetivo que reforzaría aún más la proyección de esta cita.
Sin embargo, el final de este intenso fin de semana no supone el cierre de las celebraciones. La Puebla continuará inmersa en sus fiestas patronales durante las próximas semanas con los actos religiosos en honor al Sagrado Corazón de Jesús, el tradicional triduo, las solemnes procesiones y el esperado chupinazo que marcará el inicio de los días más importantes para la localidad.
Mientras tanto, la XVII Fiesta de la Patata se despide dejando una vez más el mejor sabor de boca y confirmando que, cuando se trata de defender las raíces y poner en valor el trabajo del campo, La Puebla siempre responde.













