El Ayuntamiento de Cartagena ha cerrado el año 2025 con un hito que no suele ocupar grandes titulares, pero que tiene un impacto directo y profundo en la vida de cientos de familias: el 100% de los informes sociales solicitados para la tramitación de ayudas del sistema de dependencia han sido elaborados y remitidos. En total, 1.878 informes completados que ponen fin a las listas de espera en este trámite clave y refuerzan la respuesta municipal ante situaciones de vulnerabilidad.
El dato no es menor. Los informes sociales son un requisito imprescindible para acceder a la mayoría de las ayudas vinculadas a la Ley de Dependencia y solo se elaboran a petición expresa de los órganos competentes. Su correcta y puntual evacuación marca la diferencia entre una ayuda que llega a tiempo o una espera que se alarga cuando más se necesita. En este caso, la totalidad de los expedientes ha sido tramitada a través de la plataforma digital SUSI, el Sistema Unificado de SIUSS a IMAS, que permite un seguimiento ágil y transparente de cada caso.
Desde el área de Servicios Sociales se subraya que este resultado es fruto de un trabajo sostenido y de una reorganización pensada para ganar eficacia sin perder el trato cercano. La concejal Cristina Mora ha destacado el papel del equipo técnico y el respaldo político que ha permitido reforzar el servicio, señalando que alcanzar el 100% de los informes no responde a una circunstancia puntual, sino a una apuesta clara por fortalecer los Servicios Sociales con más medios y personal. En esa línea, ha remarcado el compromiso de la alcaldesa, Noelia Arroyo, con una administración que actúe como apoyo y no como barrera en momentos delicados.
Ese refuerzo tendrá continuidad inmediata. La Junta de Gobierno ha aprobado una ayuda de más de 120.000 euros procedente del Gobierno regional que permitirá seguir mejorando la atención. La financiación se destinará a la contratación de tres trabajadores sociales y a la adquisición de ocho ordenadores portátiles, pensados específicamente para agilizar la elaboración de informes durante las visitas domiciliarias y reducir tiempos en los procedimientos de valoración de la dependencia.
Los nuevos recursos humanos se centrarán en tareas esenciales: informar y orientar a las personas sobre sus derechos, asesorarlas en el proceso y elaborar las propuestas del Programa Individual de Atención, el documento que determina el acceso efectivo a las prestaciones del sistema de dependencia. Un trabajo técnico, muchas veces invisible, pero decisivo para que las ayudas se ajusten a la realidad de cada persona.
Mientras tanto, el Ayuntamiento recuerda que, hasta que las prestaciones autonómicas se resuelven, existe una red municipal diseñada para evitar situaciones de desprotección. Servicios como la Ayuda a Domicilio, que atiende a alrededor de mil personas mayores, la Teleasistencia o la Comida a Domicilio, con unos 52.000 menús repartidos al año, actúan como un primer sostén. A ello se suman programas de acompañamiento como ‘Vecino del Barrio’, financiado con fondos europeos, que combate la soledad no deseada de casi 250 mayores en distintos puntos de la ciudad.
En los casos más extremos, cuando la urgencia no admite espera, el Consistorio puede activar procedimientos de emergencia social para el acceso residencial, siempre de forma excepcional. En estas situaciones límite, la coordinación con entidades sociales y residenciales permite ofrecer una respuesta inmediata y humana.
Cerrar el año con todos los informes al día no es solo una cifra. Es una señal de que la maquinaria administrativa puede funcionar con rapidez cuando se prioriza lo esencial: que la ayuda llegue cuando hace falta y que nadie quede atrás por un trámite pendiente.











