Cartagena ha decidido que la transformación de sus barrios del norte no sea únicamente una sucesión de obras, sino un ensayo general del futuro. El Ayuntamiento, la Universidad Politécnica de Cartagena y el Centro Tecnológico de la Energía y del Medio Ambiente estudian convertir el proyecto ReCrea en el primer gran banco de pruebas de la estrategia de innovación abierta HELIX, presentada en una jornada de trabajo celebrada este viernes 27 de febrero. La ambición no es menor: ejecutar actuaciones urbanas, medir su impacto social en tiempo real y preparar el salto a nuevas convocatorias europeas como LIFE, Interreg u Horizonte Europa.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, lo resumía con una idea clara: no se trata solo de renovar calles y equipamientos, sino de generar conocimiento. ReCrea aspira a transformar Los Dolores, San Antón, Los Barreros, San Félix, José María Lapuerta, la Barriada Cuatro Santos y Barrio Peral, un conjunto de barrios que ronda los 35.000 habitantes y que, como subrayó, “quieren seguir viviendo en sus barrios y disponer de todos los servicios para ello”. Regeneración urbana, embellecimiento, acondicionamiento y dinamización económica forman parte de un mismo planteamiento que combina infraestructura y cohesión social.
Con más de 8 millones de euros de financiación europea y una aportación municipal que eleva la inversión por encima de los 14 millones, ReCrea se configura como uno de los mayores proyectos de intervención urbana reciente en Cartagena. Esa dimensión es la que, precisamente, lo convierte en candidato idóneo para escalar hacia programas europeos de mayor alcance: LIFE por su componente ambiental, Interreg por su potencial transferencia a regiones mediterráneas y Horizonte Europa por su vertiente investigadora e innovadora. La estrategia HELIX, fruto del convenio entre las tres instituciones, persigue convertir la ciudad en un laboratorio vivo donde ciencia, tecnología y gestión pública trabajen de manera coordinada.
El rector de la UPCT, Mathieu Kessler, defendió esa alianza como una herramienta para captar fondos y detectar oportunidades que aceleren la transformación urbana, recordando ejemplos recientes de colaboración como el proyecto de las supermanzanas. En la misma línea, la directora del CETENMA, Gemma Castejón, puso el acento en la necesidad de convertir Cartagena en un hub de innovación capaz de cocrear soluciones, atraer financiación y, sobre todo, retener talento.
Mientras la estrategia se perfila en el plano institucional, las actuaciones comienzan a concretarse sobre el terreno. El hotel sociosanitario de San Antón supondrá la rehabilitación del antiguo centro de salud con una inversión de 2 millones de euros para acoger asociaciones de pacientes neurológicos como AFAL, Parkinson y TP. La conexión entre Los Barreros y Los Dolores mediante la ampliación del puente actual, adaptándolo para peatones y ciclistas, contará con un presupuesto estimado de 840.000 euros. A ello se suma la reforma integral de los parques Antoñares y Escipión y Leoncio, así como la tercera fase de la Vía Verde, que se extenderá desde El Mandarache hasta el Instituto Politécnico de Las Seiscientas.
El calendario también tiene un objetivo estratégico: alcanzar al menos el 30% de ejecución antes de 2027 para reforzar la posición de Cartagena en futuras convocatorias europeas. No es solo una cuestión de plazos administrativos, sino de credibilidad. Demostrar capacidad de ejecución y medición de impacto será clave para optar a nuevos fondos.
ReCrea, en definitiva, no es únicamente un proyecto de obras públicas. Es la apuesta por ensayar una nueva manera de gobernar la ciudad, donde la universidad investiga sobre el terreno, el centro tecnológico valida soluciones y el Ayuntamiento convierte la necesidad real de los barrios en oportunidad de innovación. Si el experimento funciona, Cartagena no solo habrá transformado su zona norte, sino que habrá construido un modelo exportable a otras ciudades del arco mediterráneo.












