La ciudad de Cartagena vuelve a demostrar que la Semana Santa no solo se vive en las procesiones, sino también en cada rincón donde la tradición encuentra nuevas formas de expresión. La Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena ha hecho público el fallo del jurado del XI Concurso de Embellecimiento de Balcones y Fachadas, una iniciativa ya consolidada que, con la colaboración del Ayuntamiento, convierte calles y comercios en auténticos altares urbanos cargados de simbolismo, emoción y estética cofrade.
El certamen, que cada año gana en participación y calidad, ha vuelto a ofrecer un recorrido visual por la pasión cartagenera a través de balcones y escaparates cuidadosamente elaborados. El jurado, tras evaluar las distintas propuestas presentadas, ha destacado no solo la creatividad, sino también el profundo respeto por la tradición que reflejan las composiciones.
En la modalidad de balcones, el primer premio ha recaído en la obra “Y lo echaron a suertes”, ubicada en la calle Santa Florentina, firmada por María Vidal y Alejandro Vacas, una propuesta que ha sabido conjugar narrativa bíblica y composición estética con gran acierto. El segundo premio ha sido para “Trinitarios”, en la calle Jara, obra de la Asociación Piadosa Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, que además ha recibido la distinción a la composición más original, reafirmando su impacto visual y conceptual. El tercer premio ha reconocido “Sacrificio”, en la calle Cañón, realizado por Pilar Herrero García, María Terea Muñoz de Luna y Margot Bueno Lis, una obra que ha destacado por su sensibilidad y fuerza expresiva.
En cuanto a la modalidad de escaparates, el primer premio ha sido otorgado a “El pintor y la Pasión”, del Atelier Ángel Macía en la calle San Diego, una propuesta que fusiona arte y espiritualidad con una puesta en escena cuidada y evocadora. Por su parte, la distinción a la composición más original ha sido para “Cartagena en silencio. Homenaje al Santo Sepulcro”, de la Farmacia Álvaro Sánchez García en la calle del Aire, un escaparate que ha sabido transmitir recogimiento y solemnidad con gran elegancia.
Desde la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena se ha realizado una valoración muy positiva de esta undécima edición, subrayando el alto nivel de implicación ciudadana y el esmero con el que cada participante ha contribuido a embellecer la ciudad. Más allá de la competición, el concurso se reafirma como una manifestación colectiva de identidad, donde vecinos, asociaciones y comercios se convierten en protagonistas activos de una tradición que sigue viva gracias al compromiso compartido.
Así, Cartagena no solo se prepara para sus procesiones, sino que se transforma en un escenario donde la fe, el arte y la participación ciudadana se entrelazan, proyectando una imagen de ciudad profundamente arraigada a su historia y abierta a seguir enriqueciendo su legado cultural.












