El Ayuntamiento de Cartagena ha decidido no quedarse al margen mientras la incertidumbre se instala en torno al futuro de la planta de SABIC en La Aljorra y, con ella, en decenas de empresas auxiliares que dependen directamente de su actividad. El Consistorio ha iniciado ya un trabajo directo con este tejido industrial para ofrecer apoyo, escuchar de primera mano sus preocupaciones y empezar a planificar alternativas laborales ante un escenario todavía lleno de incógnitas.
La actuación municipal responde al compromiso adquirido en la Declaración Institucional aprobada por unanimidad en el Pleno, un acuerdo que no se limita a la planta principal, sino que extiende su respaldo a todo el entramado auxiliar que sostiene buena parte del pulso industrial de la comarca.
En este contexto, el concejal de Empleo, Álvaro Valdés, ha mantenido una reunión con el Comité de Empresas Auxiliares de SABIC, a quienes trasladó el respaldo unánime de la Corporación municipal. Valdés quiso dejar claro que el Gobierno local no mira hacia otro lado y que está dispuesto a poner sobre la mesa todas las herramientas de las que dispone el Ayuntamiento para afrontar una situación especialmente delicada para cientos de familias.
El edil subrayó el papel clave de la Agencia de Desarrollo Local y Empleo, cuya directora participó también en el encuentro, como canal único y directo para atender las posibles demandas que puedan surgir en los próximos meses. La idea, explicó, es anticiparse a los problemas antes de que estallen, coordinar recursos y acompañar a los trabajadores en un momento en el que la información es escasa y las decisiones se toman lejos del territorio.
Valdés reconoció abiertamente que la falta de información sobre el proceso de venta de la planta está generando una enorme inquietud. No se sabe qué va a ocurrir ni en qué plazos, y esa incertidumbre golpea con especial dureza a las empresas auxiliares, que viven pendientes de movimientos que no controlan. Por eso, insistió, el objetivo municipal es actuar de forma preventiva, trabajar de la mano del sector y no esperar a que los problemas sean irreversibles.
Desde el lado de las empresas auxiliares, la preocupación es evidente. Rui Pereira, portavoz del colectivo, describió un escenario marcado por el desasosiego y la sensación de estar en tierra de nadie. Sin un plan social, sin un comité de empresa que articule la representación y sin información clara sobre el futuro, las auxiliares se sienten, según sus palabras, como el último eslabón de una cadena sometida a decisiones ajenas y, en muchos casos, a la especulación.
Pereira recordó que las empresas afectadas generan en torno a 2.000 empleos directos e indirectos, en su mayoría mano de obra local, y alertó del impacto económico y social que tendría cualquier golpe serio a este sector. También puso cifras sobre la mesa para subrayar la dimensión del problema: la actividad de SABIC representa aproximadamente el 2% del Producto Interior Bruto de la Región de Murcia, lo que convierte cualquier incertidumbre sobre su futuro en una cuestión estratégica para toda la comunidad.
Tras la reunión, el portavoz de las auxiliares valoró positivamente la disposición mostrada por el Ayuntamiento y, en especial, por la Agencia de Desarrollo Local. Agradeció la voluntad de colaboración y el compromiso de ayudar en la recolocación de trabajadores que puedan verse afectados, una línea de trabajo que consideran fundamental si el escenario se complica.
El mensaje que sale del Palacio Consistorial es claro: Cartagena no piensa quedarse de brazos cruzados. El Ayuntamiento coordinará todos los recursos municipales y autonómicos disponibles para defender el empleo local y la estabilidad económica de la comarca, consciente de que lo que está en juego va mucho más allá de una operación empresarial y afecta directamente al tejido social e industrial de la ciudad.











