Hay espectáculos que no solo se ven, se sienten. Y hay músicas que, aunque pasen las décadas, siguen latiendo con la misma intensidad que el primer día. Este domingo 10 de mayo, el auditorio El Batel se prepara para acoger una de esas citas donde la nostalgia, la energía y el talento se dan la mano sin reservas. ‘Dancing ABBA’ no llega como un simple tributo, sino como una auténtica celebración de la huella imborrable que dejó ABBA en la historia de la música.
Tras su estreno en 2023 y una gira que ha reunido a más de 20.000 espectadores en teatros y auditorios de toda España, el espectáculo aterriza en Cartagena con la fuerza de quien sabe que tiene algo especial entre manos. La propuesta, impulsada por la productora La Movida Valenciana, ha logrado conectar con el público gracias a una fórmula que no falla: respeto por el original y una puesta en escena contemporánea que lo eleva todo.
Sobre el escenario, diez músicos en directo sostienen el alma sonora del espectáculo, mientras dieciséis bailarines y animadores dan forma a una coreografía vibrante que convierte cada canción en una experiencia visual. No es solo un concierto, es un recorrido emocional por 24 himnos que forman parte de la memoria colectiva. Desde “Mamma Mia” hasta “Waterloo”, pasando por “Chiquitita”, “Fernando” o “SOS”, cada tema aparece con la fuerza de lo reconocible y la frescura de lo bien reinterpretado.
La dirección coreográfica de Rocío Reolid aporta ese equilibrio entre precisión y espectáculo que consigue que todo fluya con naturalidad. Su trabajo no se limita a acompañar la música: la amplifica, la traduce en movimiento y la convierte en una narrativa escénica que atrapa desde el primer instante.
Pero ‘Dancing ABBA’ va más allá del escenario. El espectáculo se abre al público con una experiencia participativa en la que no faltan detalles pensados para implicar al espectador: photocall, animación, pulseras LED y una atmósfera que invita a dejarse llevar. No se trata de mirar, sino de formar parte.
La trayectoria de La Movida Valenciana respalda el éxito de esta propuesta. Con más de medio centenar de producciones dedicadas a iconos de los años 80 y 90, han sabido construir un sello propio que combina calidad artística y conexión emocional. ‘Dancing with The Beatles’, ‘Fiebre del Sábado Tarde’ o ‘Generación 80-90’ son solo algunos ejemplos de una línea de trabajo que entiende el espectáculo como una experiencia completa.
Cartagena se suma así a una gira que no deja indiferente y que convierte cada parada en una fiesta compartida. Este domingo, El Batel no será solo un auditorio: será una pista de baile, un recuerdo colectivo y, sobre todo, un lugar donde comprobar que hay canciones que nunca envejecen, simplemente esperan el momento de volver a sonar.











