El pulso de El Algar se mide estos días entre planos, presupuestos y decisiones que dibujan un futuro más activo y habitable. La Junta Municipal ha dado un paso firme en esa dirección con la aprobación de dos actuaciones destacadas: una zona de calistenia en la calle Malva y una pista polideportiva en la Avenida de la Asunción. Dos espacios pensados para fomentar el deporte al aire libre y reforzar la convivencia en el municipio.
La inversión en la zona de calistenia asciende a 20.807,14 euros, mientras que la pista polideportiva contará con una aportación inicial de 152.500 euros por parte de la Junta. Este último proyecto, de mayor envergadura, alcanzará un coste total de 340.000 euros, financiado conjuntamente con las áreas de Deportes y Distrito del Ayuntamiento de Cartagena. La sesión plenaria en la que se aprobaron estas iniciativas estuvo presidida por Salvador García, en un ambiente marcado por la gestión y el consenso en torno a las necesidades del municipio.
El pleno también dejó espacio para los cambios en la representación política. Julia Hernández García tomó posesión como nueva vocal de VOX, sustituyendo a Emilio Martínez Martínez, y Dolores Calderón Cervantes fue nombrada vicepresidenta, reforzando la presencia de este grupo en el órgano de participación ciudadana.
Pero más allá de las inversiones deportivas y los movimientos políticos, la sesión sirvió para poner sobre la mesa una extensa lista de demandas vecinales canalizadas a través de distintas mociones. El alumbrado público volvió a ser una de las principales preocupaciones, con peticiones urgentes para la calle Piñero y otras vías del municipio, así como la revisión de infraestructuras que generan inseguridad o deficiencias en el día a día.
La seguridad vial también centró buena parte del debate. La propuesta de un nuevo paso de peatones en la N-332 busca reducir distancias y riesgos para los viandantes, mientras que la instalación de reductores de velocidad en accesos clave pretende frenar comportamientos imprudentes y mejorar la protección en entornos sensibles como los colegios.
No faltaron iniciativas dirigidas a mejorar la calidad urbana. Desde la limpieza de solares y jardines en estado de abandono hasta la rehabilitación de espacios públicos, pasando por la reparación de elementos deteriorados como barandillas o la instalación de marquesinas en paradas de autobús. Todo ello conforma una hoja de ruta que atiende tanto a lo visible como a lo cotidiano.
También hubo espacio para la planificación a medio plazo, con propuestas relacionadas con caminos rurales, control de viviendas en mal estado o la mejora de la señalización en barrios como La Cooperativa. Medidas que apuntan a una gestión más ordenada y segura del territorio.
Entre las iniciativas aprobadas destaca además el respaldo a la futura biblioteca municipal en la Casa Rubio, un proyecto que aspira a convertirse en un punto de encuentro cultural, dinámico y accesible para los vecinos de El Algar.
La sesión, extensa y cargada de contenido, refleja una realidad clara: El Algar no solo crece, sino que se redefine a través de pequeñas y grandes actuaciones que buscan mejorar la vida de quienes lo habitan. Un proceso que, paso a paso, va consolidando un modelo de municipio más moderno, participativo y atento a las necesidades reales de su gente.











