Hubo un momento, justo cuando la puerta de El Galeón volvió a cerrarse tras el murmullo del público, en que el silencio pareció contener algo antiguo y solemne, como si la estancia —esa coctelería del Sercotel Alfonso XIII que tan bien conoce la ciudad— se ajustara de pronto al compás de un latido submarino. Allí, sobre ese escenario íntimo y luminoso donde se graban Los Podcast del Alfonso XIII, Cartagena volvió a reconocerse en su vocación naval, en su memoria técnica y en ese orgullo callado que solo aflora cuando la ciudad habla de lo que realmente es.
El noveno episodio del ciclo reunió a dos voces que rara vez coinciden en una conversación tan cercana. Primero tomó la palabra el Almirante Alejandro Cuerda, Jefe del Arsenal, que desplegó sobre la mesa un mapa invisible hecho de décadas de trabajo, innovación y marinería. Habló del S-81 Isaac Peral, de su proyección internacional y del peso que el Arsenal sigue teniendo en el entramado estratégico del país. No era una intervención solemne, sino sincera: la de quien conoce cada dique, cada metal y cada historia que sostiene a la Armada bajo el sol cartagenero.
Luego, el Capitán de Navío Alfonso Carrasco, Comandante de la Flotilla de Submarinos, asumió el centro. Su relato fue una inmersión pausada y precisa en la actualidad y el futuro de la fuerza submarina española: los retos tecnológicos, la coordinación entre Flotilla, Base y Escuela, el exigente proceso de preparación de las tripulaciones y esa mirada de largo alcance que exige la puesta en marcha de la serie S-80. Cartagena apareció entonces no como un simple punto en un mapa, sino como un enclave imprescindible, una prolongación natural del trabajo silencioso que se desarrolla bajo el mar.
La escena la conducía, como siempre, Tomás Martínez Pagán, cuya voz hilvana con naturalidad técnica, historia y una humanidad que el público reconoce al instante. No extrañó que la propiedad del hotel —representada por Juan Carlos García— aprovechara la ocasión para rendirle un homenaje muy merecido: una placa en El Galeón que reconoce su talento y su compromiso con la difusión cultural. Un gesto sencillo, pero cargado de sentido, que arrancó un aplauso cálido de un público formado por figuras bien conocidas de la vida institucional, empresarial y cultural de la ciudad.
Allí estaban Eduardo Armada, Juan Manuel Torrijos, Nuria Castillo, Ana Correa, César Solano… y tantos otros que, con su presencia, convertían el encuentro en una pequeña instantánea del tejido vivo de Cartagena. Porque Los Podcast del Alfonso XIII no son únicamente una grabación: son un punto de encuentro, una conversación colectiva que ya suma dos años y que ha ido construyendo un archivo emocional y cultural de enorme valor.
Tras la grabación, el ambiente se transformó. El cóctel AlfonsoXIIIByMagoga, creado con el asesoramiento del único restaurante con Estrella Michelin de la ciudad, abrió paso al intercambio de impresiones, a la charla distendida que convierte cada episodio en un acto social, y no solo mediático. Ese instante posterior —entre vasos, sonrisas y comentarios cruzados— es donde el evento encuentra su verdadera escala humana.
El hotel, que se prepara para celebrar su 50º aniversario, ha sabido convertir este ciclo en algo más profundo que un producto cultural: es una forma de contar Cartagena desde Cartagena. Un escaparate que por sus micrófonos ha visto pasar artistas, deportistas, gestores, músicos, creadores y figuras institucionales, un mosaico que retrata la ciudad con una honestidad que solo se logra desde la cercanía.
Y acaso por eso, cuando el público abandona El Galeón y la estancia recupera su silencio inicial, queda la sensación de que lo que se ha vivido no es un episodio más, sino un capítulo añadido a la propia memoria de la ciudad. Un recordatorio de que Cartagena sigue construyéndose también desde estos espacios donde la palabra navega —firme, precisa y luminosa— como un submarino que conoce bien su rumbo.










