Hay espacios que, sin que apenas reparemos en ellos, forman parte del paisaje cotidiano de una ciudad. Lugares de paso, de tránsito constante, que sin embargo dicen mucho de cómo se cuida lo común. La rotonda situada en la entrada principal del Polígono de Santa Ana es uno de esos puntos estratégicos que, durante años, ha dado la bienvenida silenciosa a vecinos, trabajadores y visitantes. Ahora, esa carta de presentación luce renovada.
El Ayuntamiento de Cartagena, a través del servicio municipal de Parques y Jardines, ha culminado una actuación integral que no solo mejora la estética del enclave, sino que responde a una planificación técnica orientada a la sostenibilidad y al mantenimiento eficiente. No se trata únicamente de embellecer, sino de intervenir con criterio para garantizar durabilidad y optimizar recursos.
Los trabajos comenzaron desde la base, como deben hacerse las cosas cuando se busca un resultado sólido. Se procedió al nivelado del terreno mediante el aporte de arena de sílice, creando una superficie estable y adecuada. Posteriormente, se instaló malla antihierba para evitar la proliferación de vegetación indeseada y facilitar la conservación del conjunto. Sobre esa preparación se han colocado 550 metros cuadrados de césped artificial, una solución que reduce significativamente el consumo de agua y simplifica las labores de mantenimiento sin renunciar a una imagen verde y ordenada durante todo el año.
La intervención se completa con un anillo perimetral que aporta color y dinamismo al conjunto. En él se han plantado 480 zenetti blancas, que aportan uniformidad y luminosidad, configurando un perímetro cuidado y armónico. En el interior, dos parterres incorporan más de 600 unidades de especies arbustivas y florales, entre ellas lavanda, caléndula y dos buganvillas que, cuando alcancen su máximo esplendor, añadirán un toque de volumen y carácter mediterráneo al espacio.
Todo ello se ha llevado a cabo respetando los olivos y palmitos ya existentes, integrándolos en el nuevo diseño paisajístico y reforzando la presencia vegetal con la incorporación de dos palmitos adicionales. De este modo, la actuación no borra lo anterior, sino que lo ordena, lo potencia y lo armoniza.
Con esta renovación, el Consistorio reafirma su compromiso con la conservación y mejora de los espacios urbanos. Porque también en los lugares de paso se construye ciudad. Y mantener en óptimas condiciones infraestructuras esenciales como esta rotonda no solo mejora la imagen del entorno, sino que transmite una idea clara: el cuidado de lo público comienza en los detalles.











