Hay aprendizajes que no caben entre cuatro paredes. Aprendizajes que huelen a tierra húmeda, que se entienden mejor con las manos manchadas y que dejan huella mucho después de terminar la clase. El próximo 19 de febrero comenzará en Cartagena una de esas experiencias: el curso “Biodiversidad Alimentaria en Huerto Urbano: Sabores con raíz”, una propuesta formativa que invita a mirar la alimentación desde el origen, desde la semilla.
Durante algo más de tres meses, cada jueves de 9:00 a 12:00 horas, el huerto urbano José M.ª Lapuerta se convertirá en espacio de encuentro, reflexión y práctica. No será un curso al uso. Será una inmersión en la agroecología, en la comprensión de los ciclos naturales y en la recuperación de una relación más consciente con los alimentos que llegan a nuestra mesa.
La iniciativa, impulsada desde la Universidad Popular de Cartagena, permitirá a los participantes formarse directamente sobre el terreno. Las inscripciones ya pueden realizarse a través de su página web, up.cartagena.es, en el apartado de Cursos y Talleres dentro del Área de Medioambiente, donde se detalla toda la información necesaria para formalizar la matrícula.
El curso estará impartido por Ramón Navia Osorio, Ingeniero Técnico Agrícola con más de cuatro décadas de experiencia en el ámbito de la agricultura ecológica y la agroecología. Su trayectoria profesional respalda una enseñanza que combina rigor técnico y sensibilidad hacia el entorno, dos pilares fundamentales para comprender la biodiversidad alimentaria desde una perspectiva práctica y transformadora.
A lo largo de las sesiones, los alumnos abordarán conceptos básicos de agroecología mediante charlas formativas y trabajo de campo. Aprenderán sobre estacionalidad, gestión de huertos urbanos, cuidado y mejora del suelo, técnicas de plantación y planificación de cultivos. Pero, más allá de los contenidos técnicos, el curso propone un cambio de mirada: entender que cada cultivo forma parte de un ecosistema complejo y que la diversidad es una aliada indispensable para la sostenibilidad.
En un contexto en el que las ciudades buscan fórmulas para reconectar con lo natural y fomentar hábitos más saludables, iniciativas como esta adquieren un valor añadido. El huerto urbano deja de ser únicamente un espacio productivo para convertirse en un laboratorio vivo donde se cultivan alimentos, pero también conciencia ambiental, comunidad y conocimiento compartido.
“Sabores con raíz” no es solo un nombre evocador. Es una invitación a volver al origen, a comprender que la biodiversidad alimentaria no es una tendencia pasajera, sino una necesidad para el presente y el futuro. Y todo comienza, sencillamente, plantando una semilla.











