La bendición de los animales volvió a congregar este sábado 17 de enero al barrio de San Antón en torno a una de sus tradiciones más arraigadas. Una celebración sencilla y emotiva, oficiada por el Obispo de la Diócesis, que cada año refuerza el sentimiento de pertenencia vecinal y convierte al barrio en epicentro de la vida social y religiosa de Cartagena por un día. Esta vez, sin embargo, junto a la liturgia y las mascotas, San Antón fue también escenario de mensajes políticos y de una protesta cargada de simbolismo.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, aprovechó la jornada para poner en valor la nueva inversión de casi tres millones de euros que el Ayuntamiento prevé ejecutar en el barrio dentro del Plan Estratégico RE-CREA. Un plan que, según destacó, concede a San Antón un papel protagonista dentro de una estrategia más amplia de regeneración de los barrios de la zona norte y del ensanche, con una inversión global cercana a los 15 millones de euros.
Arroyo detalló dos actuaciones clave: la creación del Hotel de Asociaciones Sociosanitarias en el antiguo centro de salud, que se transformará en un espacio de atención para enfermos y familiares de Parkinson, Alzheimer y trastornos de personalidad, y la recuperación y rehabilitación del campo de fútbol. La alcaldesa recordó que hace justo un año, en esta misma fecha, anunció que el Gobierno municipal trabajaba en la captación de fondos para un proyecto de regeneración urbana y dinamización cultural, deportiva y social del barrio. Un año después, el mensaje fue claro para la Asociación de Vecinos y para los residentes: parte de esa financiación ya se ha conseguido.
Acompañada por la consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, Arroyo repasó también las iniciativas sociales desarrolladas en el último año, como el programa pionero “Vecino de Barrio”, orientado a combatir la soledad no deseada de las personas mayores, la recuperación del cine de verano o la reapertura del Parque Juana I de Castilla como espacio de convivencia.
Durante la jornada se anunció además un paso importante para otra de las reivindicaciones históricas del barrio: la restauración de la iglesia de San Antón. Ayuntamiento, Obispado y Comunidad Autónoma trabajarán en un acuerdo económico a tres partes para sacar adelante un proyecto que podría rondar los 150.000 euros. La alcaldesa confirmó que ya se han iniciado conversaciones para perfilar fases y aportaciones, una noticia especialmente esperada por los vecinos.

Pero San Antón no fue solo escenario de anuncios institucionales. En el propio barrio, varios colectivos de la ciudad de Cartagena aprovecharon la presencia del Obispo para mostrar su malestar por las reiteradas negativas de la Diócesis a abordar la restauración de la catedral de Cartagena. Una protesta directa, sin desplazamientos ni concentraciones en otros puntos, que convirtió la celebración en un espacio también para la reivindicación patrimonial y para expresar un cansancio acumulado ante lo que consideran un abandono prolongado de uno de los templos más emblemáticos de la ciudad.
La consejera Sara Rubira expresó el respaldo del Gobierno regional a una celebración que forma parte de la cultura y las costumbres de la Región, mientras que el presidente de la Asociación de Vecinos, Fernando Gallego, agradeció la presencia de las autoridades en un Día Grande que concluyó con el tradicional Baile del Vermú en el local social y la procesión del Santo Patrón por la tarde. Una jornada completa en la que San Antón volvió a ser, una vez más, reflejo de la Cartagena más cercana: tradición, barrio, anuncios de futuro y reivindicación compartiendo el mismo espacio.












