El Ayuntamiento de Cartagena escenificó este viernes una imagen poco habitual y de enorme fuerza política: la de la unidad absoluta frente a una amenaza que trasciende siglas y afecta de lleno al corazón industrial del municipio. Gobierno local y portavoces de todas las formaciones con representación municipal mantuvieron una reunión de trabajo con el comité de empresa de SABIC para analizar el anuncio de cese de actividad en la planta de La Aljorra y coordinar una respuesta conjunta.
El respaldo fue claro y sin matices. El Consistorio asumió como propias las reivindicaciones de los trabajadores, ampliando la defensa no solo a la plantilla directa de la multinacional, sino también a la industria auxiliar, seriamente amenazada por un proceso que podría tener consecuencias devastadoras para cientos de familias. La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, fue tajante al término del encuentro: el Ayuntamiento no dejará “ni un solo punto fuera” de la declaración institucional que se elevará al próximo Pleno y su objetivo prioritario es impedir la destrucción de empleo y garantizar todos los puestos de trabajo afectados.
Arroyo advirtió además de que, si finalmente la empresa mantiene su decisión, el Ayuntamiento exigirá responsabilidades y soluciones. Un plan social, de recolocación y de reindustrialización que permita ofrecer un futuro a los trabajadores será, llegado ese escenario, una condición irrenunciable. Para ello, aseguró, se movilizarán todos los recursos disponibles, desde el ámbito municipal hasta el regional y estatal, con especial atención a la industria auxiliar, cuya continuidad resulta clave para el tejido productivo del municipio.
Desde el comité de empresa, su presidente Pascual Sánchez agradeció el apoyo unánime de la corporación local desde el inicio del conflicto y subrayó la importancia de la actuación coordinada entre administraciones. La carta remitida conjuntamente por el Gobierno de España y el Gobierno regional a la dirección de la compañía en Riad ha propiciado, según explicó, una próxima visita del director europeo de la multinacional, un movimiento que abre la puerta a conocer con mayor precisión el alcance real del proceso anunciado.
Sánchez confía en que ese encuentro permita trabajar con datos concretos y no con hipótesis, y anunció además una ronda de contactos en Madrid con los principales grupos parlamentarios para activar mecanismos de protección del empleo a nivel nacional. La defensa de la industria y del trabajo en Cartagena, insistió, debe abordarse como una cuestión de Estado.
El respaldo institucional quedará formalizado en el Pleno municipal del próximo jueves 29 de enero, cuando el Ayuntamiento de Cartagena aprobará una declaración institucional que pretende ser algo más que un gesto político: una posición firme y compartida para defender el empleo, la industria y el futuro de la ciudad.











