Es la decana de las cocineras que elaboran las pelotas de la gran degustación popular de cada año en Pozo Estrecho, que tendrá lugar hoy. Es María Ortega Quesada, quien cumplirá en mayo 89 años, superando en edad (s.e.u.o.) en, al menos, una década a la que le sigue en este particular ránking.
La tradición de obsequiar con sabrosas pelotas a las visitas surgió en 1969 en Pozo Estrecho para actos oficiales, pasando a ser después una acogida popular del pueblo a sus visitantes. Si alguien conoce cómo se ha ido enraizando, es María, a quien observamos junto a su hijo, Javier Lorente, artista nativo de esta tierra, detrás de las 370 pelotas que ha preparado estos días para repartir esta mañana junto a su nueva, Olga Catasús.
María Ortega Quesada es el mayor ejemplo del poso que genera la ilusión hacia una tradición, llegando, como sucedió hace un par de años, a ser fiel a esta cita, incluso, recién salida de la UCI del hospital debido a una caída que sufrió desde una escalera.
MÁS QUE PELOTAS
La degustación de pelotas galileas, encuadrada dentro de las fiestas patronales en honor a San Fulgencio, es el acto final de una jornada cargada de actividades en el Huerto de Paco Saura, que incluye talleres, muestras artesanas, actuación de coros y danzas y, entre otros, el nombramiento del Ayuntamiento de Torre Pacheco como embajador de las pelotas galileas.












