Hay momentos en la trayectoria de un músico en los que la creación deja de ser una idea latente para convertirse en una necesidad urgente. De ese punto exacto nace Hacer que suceda, el nuevo disco del guitarrista cartagenero José Antonio Sánchez Aarnoutse, una obra que no surge de la inercia ni de la repetición, sino de la voluntad firme de avanzar, de abrir una nueva etapa artística en la que todas sus influencias convivan de manera natural en cada composición.
Aarnoutse presentará este trabajo el próximo sábado día 7, a las 19:30 horas, en el Centro Cultural Luzzy, antes de llevarlo a Murcia el 11 de febrero, al Auditorio de Cajamurcia, dentro de la programación de la Cumbre Flamenca. Dos citas que sirven como carta de presentación de un disco concebido desde la reflexión y la madurez.
El título no es casual. Hacer que suceda resume el cansancio del propio artista ante la idea, repetida durante años, de que había que grabar un nuevo disco sin terminar de dar el paso. Pero también encierra una declaración estética: no se trataba de prolongar el camino iniciado con su anterior trabajo, sino de plantear una propuesta distinta. Si en El Arte del Encuentro cada tema se adentraba en un territorio concreto —el flamenco, el jazz o las músicas del mundo—, ahora la intención es otra. En este nuevo álbum, todas esas querencias aparecen entrelazadas en cada pieza, sin compartimentos estancos, como reflejo de una identidad musical ya plenamente asumida.
Formado como titulado superior en Música, en las especialidades de guitarra clásica y guitarra flamenca por el Conservatorio Superior de Música de Murcia, Aarnoutse ha sabido conjugar el rigor académico con una curiosidad constante hacia otros lenguajes sonoros. El flamenco, el jazz, la música clásica y las músicas del mundo no aparecen en su obra como citas decorativas, sino como materiales vivos que dialogan entre sí con naturalidad y coherencia.
Esa amplitud de miras se ha reflejado también en una intensa actividad escénica. Como solista o integrado en distintos proyectos, ha participado en festivales de referencia como La Mar de Músicas, el Festival de Folk de Getxo, el Festival Internacional de Guitarra José Tomás de Alicante, Espirelia en Lorca, o citas internacionales como el Festival Sete Sóis Sete Luas en Portugal, Art Beat en El Cairo, el Festival Internacional de Castro Marín o el Festival de Ossola de Guitarra en Italia. Escenarios diversos que han contribuido a enriquecer una forma de tocar y de entender la música abierta al mestizaje y al encuentro.
Su discografía se ha construido también a través de colaboraciones y grabaciones para sellos como Sonifolk, Galileo Mc o Tres Fronteras, y compartiendo proyectos con artistas de perfiles muy distintos, desde Rozalén hasta Manuel Luna, Juan José Robles, Malagüero, la Banda del Pepo o el grupo sefardí Les Morenillas de Teruel. Experiencias que han ido modelando un lenguaje propio, reconocible y alejado de etiquetas fáciles.
En enero de 2018 llegó su primer disco en solitario, El Arte del Encuentro, un trabajo que obtuvo el premio a Mejor Álbum Flamenco en la II Gala de los Premios de la Música de la Región de Murcia y que situó su nombre entre los más interesantes del panorama actual. Desde entonces, Aarnoutse ha continuado su labor creativa al tiempo que ejerce como profesor de guitarra flamenca en el Conservatorio Profesional de Música de Cartagena, un espacio que se ha convertido en semillero de jóvenes intérpretes llamados a renovar la tradición jonda desde el respeto y la innovación.
Hacer que suceda es, en definitiva, la confirmación de un artista que ha decidido no aplazar más sus propias convicciones. Un disco que no mira atrás con nostalgia ni se conforma con repetir fórmulas, sino que apuesta por la síntesis, la honestidad y el riesgo sereno de quien sabe que la música, para seguir viva, necesita seguir avanzando.











