Cartagena volvió a poner el foco en uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: el desperdicio alimentario. El pasado 14 de mayo, el salón de actos de la Escuela de Ingeniería Agronómica de la Universidad Politécnica de Cartagena acogió la mesa redonda “Desperdicio alimentario y revalorización de alimentos”, una iniciativa organizada por la Asociación de Jóvenes Científicos de Cartagena (AJICT) junto al ciclo Cartagena Piensa, impulsado por el Ayuntamiento de Cartagena.
La cita reunió a investigadores, expertos universitarios, técnicos y representantes institucionales con el objetivo de analizar cómo reducir el desperdicio de alimentos y plantear soluciones que puedan aplicarse en el entorno más cercano. Entre los asistentes estuvo la concejala de Comercio y Consumo, Belén Romero Carretero, que participó en una jornada marcada por el intercambio de ideas y la implicación ciudadana.
El encuentro arrancó con la proyección de un vídeo centrado en la nueva ley de prevención del desperdicio alimentario, que sirvió como punto de partida para abrir el debate. A partir de ahí, los asistentes pudieron compartir experiencias cotidianas, identificar situaciones de despilfarro que observan en su día a día y proponer medidas para combatirlas desde diferentes ámbitos.
La mesa contó con voces destacadas del panorama científico y académico como Cristina García Vigueras, investigadora del CEBAS-CSIC; Gaspar Ros Berruezo, de la Universidad de Murcia; Julián Castillo, del Instituto de Fomento de la Región de Murcia; y Perla Gómez di Marco, de la UPCT. La coordinación de la actividad corrió a cargo de las investigadoras Lorena Martínez Zamora, de la Universidad de Murcia, y Noelia Castillejo Montoya, de la Universidad Politécnica de Cartagena.
Más allá de los datos y las cifras, la jornada sirvió para reforzar una idea compartida por todos los participantes: la lucha contra el desperdicio alimentario necesita educación, innovación y colaboración entre instituciones, empresas y ciudadanía. Un reto global que también empieza con pequeños cambios en la vida cotidiana y que Cartagena quiso abordar desde el diálogo y la reflexión colectiva.














