Cartagena sigue consolidando su posición como uno de los grandes polos energéticos e industriales de España. El futuro electrolizador de hidrógeno renovable que proyecta Repsol en el Valle de Escombreras supondrá un importante impulso económico para el municipio, no solo por la inversión prevista y el empleo asociado, sino también por el impacto directo en las arcas municipales.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha avanzado que el Ayuntamiento ingresará 7.212.112,72 euros correspondientes al Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) derivado de este gran proyecto industrial. La cifra parte de un presupuesto de ejecución que supera los 180 millones de euros, dentro de una inversión global anunciada por la compañía que rebasa los 300 millones.
La regidora destacó durante una entrevista en Onda Regional que el proyecto representa mucho más que un retorno fiscal. Según explicó, Cartagena se mantiene gracias a iniciativas como esta en la primera línea del desarrollo energético europeo y en plena transformación hacia las nuevas energías limpias.
La futura instalación se levantará junto al complejo industrial de Repsol en Escombreras y contará con un electrolizador de 100 megavatios destinado a producir hidrógeno renovable mediante agua y electricidad de origen renovable. En el proyecto participa también Enagás Renovable, que dispondrá del 25% de la iniciativa.
Desde el Gobierno municipal se insiste en que el Ayuntamiento ha colaborado estrechamente en la tramitación administrativa para agilizar los procedimientos y facilitar la implantación de una inversión considerada estratégica para el futuro industrial de la comarca. Arroyo señaló que los técnicos municipales han trabajado para reducir al máximo los tiempos burocráticos y favorecer que Cartagena siga siendo un territorio atractivo para grandes inversiones energéticas.
El proyecto contempla una capacidad de producción de hasta 15.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable y prevé evitar la emisión de unas 167.000 toneladas de CO₂ cada año. Además, durante las diferentes fases de construcción y operación se estima la generación de alrededor de 900 empleos entre directos, indirectos e inducidos.
La entrada en funcionamiento de la planta está prevista para 2029 y refuerza el papel del Valle de Escombreras como uno de los grandes centros energéticos del sur de Europa. Con esta nueva apuesta industrial, Cartagena continúa vinculando su crecimiento económico al desarrollo tecnológico y a las energías del futuro.












