La sala Domus del Pórtico de Cartagena se convierte desde esta semana en un espacio para la reflexión, el desconcierto y la interpretación personal con Fragmentos del absurdo: coreografías del cuerpo y del entorno, la nueva exposición del artista cartagenero Tomás Mendoza. La muestra, ubicada junto al Museo del Teatro Romano, reúne más de una treintena de obras realizadas en óleo sobre lienzo y podrá visitarse gratuitamente hasta el próximo 30 de junio.
Lejos de buscar una pintura puramente estética o decorativa, Mendoza propone un recorrido por escenas cargadas de simbolismo, donde lo cotidiano se transforma en una experiencia inquietante y profundamente humana. Cuerpos fragmentados, objetos alterados y espacios imposibles construyen un universo visual que desafía la lógica y obliga al espectador a detenerse y observar con otra mirada.
“Esta exposición tiene una simbología con un surrealismo mezclado, una idea del concepto de lo cotidiano, de los sueños, de lo absurdo”, explica el artista, quien reconoce que gran parte de su obra nace de obsesiones relacionadas con el nacimiento, la muerte y el propio sentido de la vida.
La exposición se articula en torno a tres grandes bloques temáticos que dialogan entre sí. En El cuerpo disuelto, las figuras humanas aparecen fragmentadas, fusionadas con muebles o atrapadas en acciones incompletas, generando una sensación constante de tensión e incertidumbre. Objetos con memoria convierte elementos comunes en símbolos cargados de significado, mientras que Espacios imposibles presenta arquitecturas deformadas, pasillos irreales y perspectivas que parecen derrumbarse sobre sí mismas.
Toda la colección está marcada por el uso de colores intensos y atmósferas envolventes que potencian esa sensación de extrañeza. Para Mendoza, cualquier estímulo puede convertirse en el inicio de una obra. “Cualquier idea, cualquier imagen, cualquier color, lo vas creando, tiras del hilo y desarrollas una idea que luego tienes que componer”, señala.
El artista también reflexiona sobre el papel de la pintura en la actualidad y defiende su capacidad para expresar aquello que no siempre puede explicarse con palabras. “No me interesa la pintura como imagen decorativa, sino como un espacio en el que pueden convivir distintas capas de realidad”, afirma en el texto que acompaña la muestra. “El símbolo permite acercarse a aquello que no tiene una forma concreta, y quizá por eso la pintura sigue siendo necesaria en una época que parece exigir explicaciones inmediatas”.
Con varias décadas de trayectoria artística, Tomás Mendoza ha expuesto dentro y fuera de la Región de Murcia y cuenta con diversos reconocimientos por su carrera. Su primera exposición individual en Cartagena tuvo lugar en 2004 en el Palacio Pedreño, y en 2018 regresó con otra muestra en el Palacio Consistorial. Ahora, asegura sentirse especialmente ilusionado por exponer en la sala Domus del Pórtico, un espacio que considera emblemático dentro del panorama cultural cartagenero.
La exposición puede visitarse de martes a viernes de 10:00 a 13:30 horas y de 17:00 a 20:00 horas, mientras que sábados y domingos abrirá en horario de mañana, de 10:00 a 13:30 horas.











