Dejando un tiempo prudencial desde que el restaurante japonés Tora Ramen abriera sus puertas en el número 17 de la calle Sagasta de Cartagena hasta nuestra visita para, entre otras cosas, dejar que la euforia de una nueva apertura vaya apagándose y ver lo más parecido a su estado estacionario, de normalidad, alejado del engañoso transitorio que perturba su onda de visitas.
Con dos accesos, uno por la calle Sagasta y otro por la olvidada plaza del Par, el restaurante es bastante amplio y cuenta con una decoración muy original basada en comics manga japoneses.
Su especialidad, tal y como indica su nombre, es el Ramen, una popular sopa japonesa que, realmente, tiene su origen en China, aunque su evolución y popularidad proceda de Japón. Después de la segunda Guerra Mundial, el plato se popularizó en todo Japón debido a su bajo coste y a su sabor. Hoy en día es un plato muy demandado en todo el mundo, sobre todo en occidente.
Nosotros, sin embargo, decidimos probar otras cosas y dejar el popular plato para otra ocasión. Empezamos nuestra singladura gastronómica en Tora Ramen probando la ensalada Wakame. En las costas del océano Pacífico y Atlántico se encuentra este tipo de alga marina de sabor agradable y múltiples combinaciones. Aquí, acompañada de sésamo. Entrante fresco y sabroso.
Probamos sus gyozas de cerdo y verduras. Durante el siglo XIX hubo un intercambio cultural entre China y Japón, uno de los resultados de aquel intercambio lo tenemos delante y nos lo comimos de buen gusto. Para encontrar el origen de estas empanadillas hay que retroceder 1800 años y viajar hasta China.
Una vez introducidas en Japón, éstas adquirieron su propia identidad basada en la gastronomía nipona. Las gyozas son, siempre, un plato imprescindible a probar en cualquier restaurante de comida japonesa.
El arroz frito es un plato muy recurrente, sobre todo si vas con niños. Es un plato con muchos contrastes de sabores. Arroz, repollo, zanahoria, huevo, gamba con cebollino y sésamo hacen de este plato una combinación perfecta para disfrutar de una receta, aparentemente sencilla.
Probamos el Yakisoba, que se diferencia del Ramen por ser un plato de un fideo diferente salteado con la salsa agridulce yakisoba. Este plato también tiene su origen en China. Plato de un sabor y textura agradable.
Nos pasamos al Sushi. Pedimos el Rainbow Maki de 8 piezas. Salmón, atún, ebi, aguacate, arroz y alga nori. También pedimos el Spicy Maki, Atún con salsa picante.
Buena presentación y bocados sabrosos, sobre todo el picante. La carta de sushi es amplia y variada.
Para terminar, lo hicimos con el tartar de atún. Llegó a la mesa presentado de una forma muy original, tal y como podéis ver. Muy sabroso, con trozos de atún de un calibre superior a lo que hemos podido probar en otros lugares. Plato refrescante de sabores muy agradables. Nos gustó mucho.
El restaurante tiene un camarero muy especial, es un gato robot que llevará la comida a tu mesa. Un aliciente para que los niños disfruten del restaurante.
Tora Ramen nos gustó bastante. Un restaurante japonés céntrico que aumenta la, cada vez más, oferta de gastronomía del país del Sol naciente.
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